El desarrollo de pol’ticas para las bibliotecas en desarrollo

 

San Juan del Sur Biblioteca M—vil

 

 

I.  Introducci—n:  ÒLa creaci—n de nuevas pol’ticas para las bibliotecas en desarrolloÓ

 

 

II.  Las pol’ticas para la biblioteca m—vil de SJDS

 

A.  La declaraci—n de la misi—n

 

B.  La pol’tica de la circulaci—n

 

C.  La pol’tica de desarrollo de la colecci—n

 

D.  La pol’tica de servicios para la comunidad

 

E.  La pol’tica de donaciones de materiales

 

F.  La pol’tica de los usuarios

 

G.  La pol’tica de desarrollo del personal

 

H.  La pol’tica de descartar

 

 

 


I.  La creaci—n de nuevas pol’ticas

 

San Juan del Sur Biblioteca M—vil fue fundada en 2001.  La biblioteca comenz— con una idea y ha llegado a ser una biblioteca plena que sirve a esta comunidad y a las comunidades a sus alrededores.  Las ideas que contribuyeron a la formaci—n de la biblioteca han madurado con el tiempo.  Se ha prestado mucha atenci—n a las areas de sostenimiento que sean necesarias para proveer estos servicios indefinidamente.  Se espera que las cosas que hayamos aprendido puedan ayudar a las dem‡s bibliotecas en desarrollo.

 

Las declaraciones de pol’ticas para la biblioteca ayudar‡n a guiar el camino de la biblioteca y aseguran que todas las partes participantes comparten las mismas ideas.  Alguna parte de la descripci—n de las pol’ticas que aqu’ se indica se establecieron sobre la marcha segœn las necesidades que se manifestaban con el crecimiento de la biblioteca.   Mientras las bibliotecas nuevas tienen muchas necesidades b‡sicas y esenciales, como la identificaci—n de fondos operativos y la adquisici—n de materiales, el establecimiento de algunas pol’ticas ayudar‡ a la biblioteca mantener su enfoque y su misi—n mientras se desarrolle.  Algunas pol’ticas pueden ser muy generales y dar direcci—n a la biblioteca; otras pueden tratar de temas espec’ficos.  Los procedimientos y reglas no son iguales a pol’ticas sino normalmente vienen como resultados de haber establecido las pol’ticas.  Cuando se reflexione sobre las metas de la biblioteca, es muy importante pensar tambien en como la biblioteca va a funcionar en situaciones cotidianas.  Aqu’ se presenta un esquema de pol’ticas que se debe tener en cuenta mientras una biblioteca se desarolle.  No hay ninguna pol’tica modelo que cada biblioteca debe seguir.  Las pol’ticas sostenibles son fundamentales y representan las necesidades de cada biblioteca individual.

 

Una de las primeras pol’ticas que hay que desarollar debe ser la declaraci—n de la misi—n de la biblioteca.  La declaraci—n de la misi—n define claramente las metas que la biblioteca espera cumplir.  La declaraci—n debe ser amplia y que abarque todo.  El contenido de la declaraci—n de la misi—n es el coraz—n desde donde las otras pol’ticas se evolucionen e idealmente se debe revalorar la misi—n cada dos o tres a–os mientras la biblioteca crezca.  La misi—n de la biblioteca puede crecer y desarollar con el tiempo para incluir las nuevas metas que la biblioteca identifique.

 

La pol’tica de desarrollo para la colecci—n debe desarrollarse a la vez que la biblioteca comience a construir su colecci—n.  La creaci—n de una colecci—n a base de donaciones, como tienen que hacer muchas bibliotecas en desarrollo, puede dar ocasi—n a algunos retos especiales.  Si los materiales coleccionados no contribuyen a la misi—n, con el tiempo la biblioteca puede fracasar.   Una pol’tica de desarrollo para la colecci—n identifica dos elementos claves: la comunidad a la que la biblioteca sirve, y la manera en que se construir‡ la colecci—n.  La identificaci—n de la comunidad de los usuarios forma una parte integral de esta pol’tica.  Cada comunidad tiene necesidades especiales, intereses especiales, etc.  Por ejemplo, SJDS tiene una poblaci—n de pescadores.  Se hiz— una colecci—n de materiales para poder servir a los pescadores.  Tambien se identific— en la comunidad la necesidad  de informaci—n especializada sobre la salud para las mujeres.  De esta necesidad se form— una colecci—n.  La pol’tica de desarrollo para la colecci—n tambien define la manera en que los materiales estar‡n seleccionados.  Una biblioteca nueva normalmente toma lo que le ofrezcan, pero con el tiempo se debe crear las normas que habr‡ que seguir para la selecci—n de materiales para que la colecci—n se quede de un tama–o razonable y a la vez satisfacer las necesidades de la comunidad.

 

El formato de los materiales que la biblioteca desea tener para sus usuarios debe ser expresado claramente.  Si la biblioteca tuviera dinero para los materiales la manera en que este dinero se gastar‡ debe ser identificado dentro de la pol’tica.  La biblioteca de SJDS identific— los materiales en espa–ol  para ni–os como la base principal de sus fondos para adquisiciones.  Al elegir art’culos para comprar, la pol’tica de desarrollo para la colecci—n debe definir cuales instrumentos se emplear‡n para la evaluaci—n.  Los t’tulos premiados, los m‡s vendidos, las rese–as y las recomendaciones son instrumentos que puedan ayudar con la identificaci—n de los mejores materiales para la compra.

 

Una parte esencial de la pol’tica de desarrollo para la colecci—n es una declaraci—n que indica que la biblioteca intentar‡ servir a toda su comunidad a travŽs de una colecci—n de material que representa muchos puntos de vista.  Con una declaraci—n que estipule este concepto, es mucho m‡s f‡cil defender un art’culo espec’fico de la colecci—n si alguien llega a oponerse a su contenido. Por ejemplo, en cuanto a la colecci—n de la biblioteca de SJDS, se ha preguntado por algunos de sus materiales que describen la evoluci—n.  Si el material llega a recibir una oposici—n formal, con la pol’tica de desarrollo para la colecci—n se justificar‡ el razonamiento por tenerlo.

 

La pol’tica de donaciones para la biblioteca funciona con la pol’tica de desarrollo para la colecci—n en definir cuales materiales ser‡n coleccionados.  La pol’tica de donaciones incorpora tanto la pol’tica de desarrollo para la colecci—n como la declaraci—n de la misi—n para definir claramente cuales donaciones se deben aceptar y cuales no.  Los criterios deben ser bien definidos.  La pol’tica de donaciones debe indicar claramente que una vez que los art’culos esten donados a la biblioteca lleguen a ser propiedad de la biblioteca, y s—lo la biblioteca tiene la responsibilidad para ellos.   As’ que cuando sea necesario descartar art’culos que ya no se usan hay una pol’tica escrita para justificarlo.

 

La pol’tica de descartar ayuda a mantener el tama–o y vitalidad de la colecci—n en armon’a con la misi—n de la biblioteca.  La pol’tica de descartar define cuando los materiales deben ser eliminados de la colecci—n.  El descartar de la colecci—n puede ser una tarea intensiva, as’ que ayuda el establecimiento de un plan de tiempo, y personal suficiente quienes sean los responsables para llevar la tarea a cabo.  El procedimiento detallado dentro de la pol’tica para la eliminaci—n actual de los art’culos tambien asegurar‡ que no malgasten los materiales.

 

La pol’tica de la circulaci—n es esencial para definir los procedimientos para el prŽstamo de los materiales a los usuarios.  El concepto del prŽstamo de materiales es nuevo, relativamente, en CentroamŽrica as’ que a menudo hace falta explicarlo a los usuarios locales.  La pol’tica de la circulaci—n debe definir los requisitos para obtener una tarjeta de biblioteca, cu‡nto dura el per’odo de prŽstamo y las restricciones que pongan a los que no devuelvan los materiales.

 

La dedicaci—n del personal y de los voluntarios es esencial para la biblioteca.  Las descripciones de los puestos tanto para el personal como para los voluntarios asegura que todo el mundo vea como con su trabajo avanza la misi—n de la biblioteca.  Las descripciones de los puestos tienen que ser amplios para que se puedan extender segœn las necesidades que hayan dado que las bibliotecas en desarrollo cambian constantemente, el personal debe estar acostumbrado a cumplir trabajos cuando surjan.  Es esencial reconocer los intereses y experiencias especiales del personal y captar esos talentos en el lugar de trabajo.

 

Una pol’tica de desarrollo del personal reconoce la necesidad de los empleados de adquirir nuevos conocimientos para funcionar en el ambiente del trabajo.  La pol’tica puede definir las maneras en que el personal puede adquirir tal conocimiento a travŽs del acceso a los materiales imprimidos, talleres, etc.  A menudo el desarrollo del personal es un concepto nuevo para las bibliotecas en desarrollo, as’ que el tener la pol’tica establecida asegura al personal que se les necesita y que forma una parte esencial de la biblioteca.

 

La biblioteca en desarrollo depende tambien del trabajo de voluntarios.  La pol’tica de voluntarios establece normas para desarollar un programa de voluntarismo. Tiene que definir quien ser‡ el responsable para asignar trabajo a los voluntarios, que tipo de voluntarios se necesita y que se espera de los voluntarios.  Un formulario de aplicaci—n que incluye la informaci—n de contacto y los intereses y experiencias del voluntario debe ser guardado en archivo.

 

El proyecto m—vil forma un elemento esencial de la biblioteca SJDS.  Sin embargo, no constituye el œnico brazo de ayuda a la comunidad que ofrece la biblioteca.  La pol’tica de ayuda a la comunidad define los caminos que la biblioteca tomar‡ en promocionar sus servicios a toda la comunidad.  Todo puede ser definido – las organizaciones que estar‡n atendidas, el personal que tenga la responsibilidad de implementar los servicios a la comunidad, y que tipo de actividades.   Colegios, escuelas, iglesias y oficinas locales—todos—deben ser mencionados en esta declaraci—n.

 

Es importante acordarse de que esto no es una lista definitiva de todas las pol’ticas que se necesitar‡n o que estas pol’ticas no puedan cambiar.  Las bibliotecas se desarrollan segœn las necesidades de sus constituyentes as’ que son integramente cambiantes.  La biblioteca m—vil de SJDS ha brindado el Žxito en llevar a cabo su misi—n y sus metas por tener las pol’ticas escritas y accesibles a todo su personal y a las personas interesadas, la biblioteca tiene asegurado su Žxito continuo para muchos a–os m‡s.

 

John Furlong

Director

Brentwood Public Library

St. Louis, Missouri

Hester J. Hodgdon Library Advisor & Volunteer

San Juan del Sur, Nicaragua

 

 


 

 

 

II.   

 

A.  La declaracion de la mision de la biblioteca movil SJDS

 

La misi—n de la biblioteca de SJDS es proveer libros, informaci—n y servicios a la poblaci—n de San Juan del Sur y a las comunidades a su alrededor.

 

 

B.  La pol’tica de la circulaci—n

 

La biblioteca fomenta el uso de sus materiales y prŽstamo de sus materiales cuando sea posible.

 

Para recibir una tarjeta de la biblioteca, se llena un formulario con nombre, direcci—n, nœmero de telŽfono y otra informaci—n que pueda ser necesaria para contactar al usuario si hay algœn problema.  El formulario se guardar‡ en la biblioteca.  DespuŽs de este proceso se entrega la tarjeta al usuario.  Hay que presentar la tarjeta cada vez que desee sacar materiales de la biblioteca.

 

Cada persona puede sacar dos art’culos para una semana.  Profesores pueden sacar hasta 10 libros para tres semanas para utilizarlos en sus clases.  No se puede sacar ningœn otro libro hasta que se hayan devuelto los libros pendientes.  La biblioteca depende de sus usuarios para devolver los materiales prestados.  Si algœn usuario llega a abusar de esta norma, se puede imponer algunas restricciones sobre sus privilegios en la biblioteca, como revocar los prŽstamos o limitar la asistencia a actividades de la biblioteca, hasta que el usuario vuelva a establecer buena posici—n con la biblioteca.

 


C.  La pol’tica de desarrollo de la colecci—n

 

La misi—n de la biblioteca de SJDS es proveer informaci—n, libros y servicios a la poblaci—n de la comunidad de San Juan del Sur y las comunidades a su alrededor.  Las normas siguientes ayudar‡n a desarrollar la colecci—n de la biblioteca a su potencial mas grande y contribuir al cumplimiento de su misi—n.

 

La comunidad de San Juan del Sur es un pueblo de mar que sirve tanto como destino de turismo como un lugar de recursos para las comunidades rurales a su alrededor y para los pescadores de la zona.  La biblioteca trabajar‡ hacia su meta de proveer una colecci—n bien equilibrada para dirigirse a todas las facetas de la comunidad con sus recursos.  La libertad de acceso a la informaci—n es un concepto nuevo pero una idea respetada y abrazada en la comunidad as’ que la biblioteca presentara materiales que representan varios puntos de vista segœn sea posible.  Los materiales en la colecci—n pueden ser los dos imprimidos y en formato audiovisual.  La colecci—n hasta ahora ha sido formado a base de una combinaci—n de fuentes, como donaciones de editoriales, individuos y a travŽs de la compra de materiales.  Todos estos mŽtodos se continuar‡n en un futuro cercano.

 

Los recursos para los ni–os de la comunidad deben proveer materiales que fomenten la animaci—n.  La cantidad de libros y materiales similares est‡ limitada en el pueblo as’ que debe dar Žnfasis al gusto que provea la lectura de cualquier manera posible.  Una cantidad suficiente de materiales de ficci—n para todas las edades, incluyendo los libros duros, libros de cap’tulos y libros con dibujos deben ser f‡cilmente accesibles.

 

San Juan del Sur tiene varios colegios y escuelas que proveen la formaci—n educativa desde la escuela de preescolares hasta la escuela secundaria.  La biblioteca suministrar‡ recursos suplementarios para las escuelas cuando sea posible.  Esto incluye la compra o donaci—n de materiales de libros de texto que se emplean en las escuelas.  La compra de materiales de no ficci—n juvenil y materias de consulta servir‡n para dos objetivos:  de proveer recursos de informaci—n para el uso general y para ayudar a estudiantes con su trabajo de casa.  La colecci—n m—vil que sirve a las comunidades a su alrededor operar‡ con los mismos principios de la colecci—n segœn los presupuestos lo permitan.

 

La colecci—n de materiales para mayores proveera recursos de lectura general y tambien tratar‡ de enfocar en las necesidades espec’ficas dentro de la comunidad.  La colecci—n de ficci—n consistir‡ en principio en materiales culturales apropriados, en espa–ol.  Los materiales en inglŽs proceder‡n de donaciones ya que no hay presupuesto actualmente para la compra de tales materiales.  Los materiales en otros idiomas seran a–adidos cuando surja la necesidad.   La colecci—n de ficci—n consistir‡ en obras por autores populares y cl‡sicos e incluir‡ material folkl—rico.

 

La biblioteca ha identificado necesidades espec’ficas para informaci—n dentro de la comunidad y ha creado colecciones especializadas para proveer recursos hacia estas necesidades espec’ficas en la colecci—n de no ficci—n.  Debido a la falta reconocida, la atenci—n espec’fica debe ser dirigida al crecimiento de estas colecciones.  Algunas de estas colecciones especializadas incluyen, actualmente:  t’tulos pedidos para la colecci—n de lectura de los pescadores, la colecci—n de maternidad, la colecci—n de Voces Latinas, la colecci—n de la cultura e historia de Nicaragua, material sobre la poblaci—n ind’gena, instrucci—n de idioma, desarrollo personal y colecciones generales a cerca de la salud.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


D. Pol’tica de servicios para la comunidad

 

Tan solo por el hecho de su existencia, la biblioteca ha creado una nueva organizaci—n de servicio disponible a miembros de la comunidad.  Para poder mantener la biblioteca y contribuir a su crecimiento se necesita una pol’tica de servicios para la comunidad. 

 

La biblioteca funcionar‡ segœn las horas que hagan faltan a la comunidad.  Durante sus horas de operaci—n, todos los servicios de la biblioteca quedar‡n disponibles.

 

De vez en cuando se pedir‡ al personal de la biblioteca a moverse dentro de la comunidad para hacer presentaciones o facilitar charlas con varias agencias, incluyendo escuelas, organizaciones no gubernamentales, grupos de negocios y de la comunidad a cerca de los servicios que la biblioteca puede proveer.  En hacer tales cosas, la existencia de la biblioteca y sus servicios llegar‡n a ser mejor conocidos y apreciados.  Es posible que la asistencia a tales reuniones pueda requirir que un miembro de planta tendr‡ que trabajar horas distintas de su jornada normal.  El proyecto m—vil depende de la oficina local del Ministerio de Educaci—n para proveer los nombres de las escuelas en las comunidades a su alrededor en las que hagan falta sus servicios.  Por lo tanto, una buena relaci—n profesional existe y debe ser mantenida entre la biblioteca y esta oficina.

 

El proyecto m—vil es el componente mas grande de los servicios de la biblioteca ofrecido a la comunidad.   Mientras se opera dentro de las mismas normas de la biblioteca, se debe prestar atenci—n especial para asegurar su Žxito.  Todo lo del m—vil—su colecci—n, su control, su pol’tica—es y debe ser mantenido como un sistema separado y aut—nomo.  Una cantidad asignada de fondos se aplicara cada a–o para asegurar su lugar dentro de la misi—n de la biblioteca.  Se cre— un prot—colo distinto y se mantendr‡ en cuanto al proyecto m—vil.  La salud pœblica y otros proveedores de servicios a la comunidad siempre est‡n invitados a participar en los viajes organizados y proveer sus servicios como parte de un esfuerzo coordinado.  El m—vil es tambien el componente m‡s grande en cuanto a la participaci—n de voluntarios as’ que la atenci—n especial  debe ser dirigida hacia las actividades y necesidades de los voluntarios del proyecto m—vil.

 

Horas de cuentos, producciones de teatro de ni–os y clases de manualidades para profesoras y alumnos se ofrecen actualmente por dos bibliotecarias quienes han sido formadas para ense–ar manualidades con el uso de materiales comprados por este fin.  Los recursos del departamento de manualidades--instrumentos, equipos y espacio para trabajar—se hace disponible tanto para adultos como para proyectos de la comunidad.  Esto crea el sentido de que la biblioteca forma parte de la comunidad.  La biblioteca tambien invita a clases dada por miembros de la comunidad, por cita.  Se ofrecer‡ clases de inglŽs por las tardes cuando sea posible, tanto por voluntarios o por profesores remunerados.

 

Cuando sea posible, la biblioteca participar‡ en ferias y festejos locales.   Adem‡s, la biblioteca ofrece sus propias ferias, fiestas y recepciones para honrar‡ las fiestas locales y para promocionar su trabajo a los residentes y visitantes.

 

E.  La pol’tica de donaciones

 

Se valor‡n las donaciones de materiales a la biblioteca y nos hacen faltan. Debido a los fondos limitados de la biblioteca, estas donaciones proveen recursos necesarios para ayudar a la biblioteca a llevar a cabo su misi—n.  Sin embargo, la biblioteca tiene un espacio limitado y debe ejercer juicios cr’ticos cuando se a–adan materiales.  Las donaciones a la biblioteca se evaluar‡n para determinar si se situan dentro de la pol’tica para el desarrollo de la colecci—n.  Otros criterios que influyen en la decisi—n de aceptar o rechazar incluyen (pero no se limita a):  duplicaci—n, la condici—n del material, y el formato (que incluye su durabilidad).

 

Se aprecian los materiales del inglŽs.  Sin embargo, la colecci—n de materiales en inglŽs se aumentan solo a travŽs de donaciones.  No se compran y a la vez hay que limitar la cantidad.  Los usuarios principales de la biblioteca son de habla hispana.  A la vez, se reconoce que el material en inglŽs avanza la misi—n de la biblioteca y llena una necesidad reconocida ya que aumenta la poblaci—n de inversionistas y jubilados de habla inglesa.  Esta poblaci—n tambien representa a los voluntarios y apoyadores de los proyectos de esta biblioteca en particular.  Las otras zonas de Nicaragua que no tengan esta divisi—n demogr‡fica no tienen que preocuparse sobre la provisi—n de materiales en inglŽs.  Todas las bibliotecas en esta zona deben considerar la bœsqueda de materiales que tienen que ver con las necesidades de la gente variada de raza ind’gena de Nicaragua y de todo CentroamŽrica. Hay una colecci—n creciente de cuentos folkl—ricos, aunque se debe seguir buscando en formato de impreso  las tradiciones orales que ahora son accesibles.

 

Una vez que los materiales sean aceptados para la colecci—n de la biblioteca,  llegan a ser propiedad solamente de la biblioteca, y la biblioteca tendr‡ la libertad de usar los materiales en cualquier manera que le parezca oportuno.  Se mandan recibos a los donantes, tanto para las donaciones de materiales como para donaciones de fondos.  Se disuade la pr‡ctica de imponer restricciones sobre los materiales.  Los materiales que no concuerden con la pol’tica podr’an ser descartados, ofrecidos a otras bibliotecas u otras organizaciones o ser usados en el canje parar conseguir lo que si seria de interŽs.   La biblioteca tambien tiene una relaci—n colegial con los negocios locales que pueden vender los libros donados y descartados con las ganancias dirigida hacia los servicios de comunidad prove’dos por la biblioteca. 

 

Algunos art’culos que siempre hacen falta y que se consideran como materiales donativos son juguetes, juegos y materiales para manualidades.  Estos materiales se emplean tanto en la biblioteca como en los proyectos moviles.  Los suministros de sobra y copias multiples de los libros donados se dar‡n a las dem‡s bibliotecas de prŽstamo en desarrollo.   El programa ÒBiblioteca en una cajaÓ depende de la habilidad de donar libros y suministros de sobra para animar el nacimiento de nuevas bibliotecas de prŽstamo.   Este programa tambien depende de la buena voluntad del personal y de los voluntarios para compartir su entusiasmo y conocimiento en la provis—n de servicios de prŽstamo.

 

 

 

 

F.  La pol’tica de comportamiento de los usuarios

 

La biblioteca crea un lugar para el desarrollo de servicios a la comunidad y el aprendizaje en general.  Para crear un lugar donde todo el mundo se sentir‡ bienvenido, las siguientes restricciones sobre el comportamiento de los usuarios se aplicar‡ cuando sea necesario.

 

No se permite comer, beber ni fumar dentro de la biblioteca.  Tampoco se permite que los animales entren a la biblioteca.  La ropa y el higiene personal del los empleados y los usuarios tienen que satisfacer las normas de la comunidad.  Se requieren que lleven puestos las camisas, los pantalones y los zapatos cuando se usa la biblioteca.  El dormir no est‡ bien visto en la biblioteca.   No se permiten a los usuarios que emplen el ba–o como si fuera una ducha personal o lugar para lavar la ropa.  Tampoco se permite que los usuarios tengan alteraciones de ningœn tipo entre ellos.  Si tales incidentes ocurren, se rogar‡ a los individuos metidos que paren en seguida.  Si tal comportamiento sigue, a los individuos se les rogar‡ que se marchen de la biblioteca y tambien es posible que se revoque su derecho de entrar en la biblioteca.

 

Las manualidades, los proyectos y los servicios a la comunidad forman parte de los programas de la biblioteca.  Se espera que los usuarios compartan los materiales disponibles, que muestren respeto unos a otros y que ejerzan una cantidad moderada de cuidado y limpieza despuŽs de terminar los proyectos.  Los materiales de las manualidades se proveen para el uso de todo el mundo y no se deben usar para nada menos que el proyecto designado ni sacado de la biblioteca.  Los usuarios tienen que respetar los materiales de la biblioteca.  Si se descubre que un usuario maltrata un libro de la biblioteca, se le pide que se retire de la biblioteca.  La biblioteca cuenta con sus usuarios para devolver los materiales prestados.  Si un usuario no sigue esta regla, existe la posibilidad de que se le restrinja el uso de la biblioteca, incluyendo la revocaci—n del privilegio de obtener libros prestados.

 

Las ofertas de ayuda y participaci—n por parte de los usuarios se debe apreciar siempre.   En todo momento se consider‡n apropriadas las sugerencias de usuarios para su participaci—n en un programa o proyecto.  Los usuarios estan invitados a compartir una habilidad o interŽs que tenga con los dem‡s miembros de la comunidad dentro del ambiente de la biblioteca.

 

ÒLibrary:  a place where voices are lowered and minds are raisedÓ

 

ÒBiblioteca:  un lugar en donde las voces se bajan y las mentes se levantanÓ

 


 

G.  La pol’tica de desarrollo para el personal

 

La biblioteca dar‡ empleo solo al personal m‡s calificado.  Sin embargo la biblioteca tiene que ser responsable para dar formaci—n profesional al personal para engrandecer sus habilidades en el trabajo.  La biblioteca proveer‡ el acceso para que su personal pueda asistir a clases, talleres, etc. que ofrezcan a travŽs de la ALA y en Managua a travŽs de ANIBIPA.  Esto podr’a incluir formaci—n multiple con otras bibliotecas dentro de la campa–a ÒANIBIPA Nicaragua En Tu BibliotecaÓ con sus bibliotecas participantes.  Los materiales imprimidos que podr’an ser formativos deben ser accesibles durante la jornada de trabajo.  Los talleres forman parte de lo que esta biblioteca provee asi que se anima siempre al personal a que asistan.  TambiŽn debe animarse al personal a que compartan con sus jefes o con La Directora cualquier sugerencia que ellos crean podr’an mejorar los servicios a los usuarios o quiz‡s mejoren el proceso del trabajo.  Para facilitar una linea abierta de comunicaci—n, La Directora y los jefes se reunir‡n por lo menos una vez al mes.  Las reuniones del personal deben ocurrir trimestralmente con el fin de tener un intercambio de ideas entre el personal y fomentar un sentido de comunidad.  Se debe considerar que la oferta de una merienda es apropriada y œtil para este proceso.  Es posible tener un programa sano de voluntarios solo si el personal es estable y funciona bien.

 

Cuando surgen situaciones especiales se debe de convocar a una reuni—n cuanto antes para resolver el asunto.  Se debe dar Žnfasis al comportamiento y actitud profesional en las reuniones del personal y dejar saber que las discusiones francas sobre los problemas o situaciones existentes son permitidos.  El personal debe tener un entendimiento claro de las lineas de comunicaci—n y todo el mundo debe saber que se puede hablar libremente con La Directora.  Es la responsibilidad de La Directora ofrecer autoridad, autonom’a y estima a cada miembro de la biblioteca.  Es importante especialmente si la persona es del lugar y la directora no, que las opciones e ideas tradicionales sean respetadas encima de las ideas y los conceptos de La Directora.  Las decisiones cotidianas deben ser la responsibilidad de los jefes y no de La Directora y cualquier soluci—n que se pueda encontrar antes de que se lleve un tema a La Directora debe ser aplaudido y animado.  La pol’tica debe ser traer tanto la situaci—n como varias ideas para soluciones cuando se convoque a una reuni—n.  En estos casos en esta biblioteca las soluciones de los jefes han sido muy creativas y mas que suficientes, son brillantes.

 

Como la biblioteca es un programa de la comunidad, se anima al personal a trabajar uno para el otro cuando cada uno tenga una funci—n familiar o alguna emergencia.  Se requiere siempre la cortes’a de unos hacia otros.  Los conflictos de personalidad, problemas o temas internos nunca deben de ser mencionados fuera de la biblioteca por ningœn motivo y si ocurre puede ser motivo de despedida.  Este punto es cr’tico en facilidades de CentroamŽrica donde la controversia en relaciones de trabajo historicamente han sido los proveedores del drama, diversi—n y habladurias para la comunidad.   El comportamiento profesional del personal es un aspecto muy importante en la formaci—n si las bibliotecas van a llegar ser vistas como basadas en el servicio a la comunidad y de gran valor para las mismas.

 

La puntualidad es esencial dado que proveemos un servicio a la comunidad que hace falta y que ya se espera.  Siempre es importante que la persona responsable para la apertura y cierre del edificio lo haga a tiempo.  Nunca es correcto que la biblioteca quede cerrada durante las horas de negocio normales.  Cuando hace falta cerrar la biblioteca durante las horas de negocio para funerales, enfermedad, falta de luz y para los d’as festivos, se pone una noticia en la puerta que explique el motivo e indique cuando la biblioteca abrir‡ de nuevo.  Nuestra comunidad ha indicado cuanto se valora la biblioteca lo cual aumenta la responsibilidad de tener los servicios accesibles de una manera consistente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


H.  La pol’tica de descartar los materiales

 

Los materiales que no concuerden con la declaraci—n de la misi—n podr’an ser descartados de la colecci—n.  Esto puede incluir copias multiples y los materiales que sean da–ados, que tengan informaci—n obsoleta, o que ya no se usan.  Las decisiones para quitar los art’culos estar‡n basadas en las decisiones hechas por La Directora.  Se promueve el personal a presentar materiales que crean deben ser descartados de la colecci—n.

 

Cuando provee las copias œnicas de libros nuevos, nœmeros iguales de libros de tipos similares pueden ser trasladados al proyecto m—vil o guardado para donaciones a las bibliotecas nuevas.  Los libros en espa–ol que sean utilizables todav’a y que no se necesitan para la colecci—n del proyecto m—vil se guadar‡n para la colecci—n de donaciones al programa ÒBiblioteca en una cajaÓ o para las bibliotecas recien formadas.

 

Se intentar‡n dar los libros en inglŽs y otros art’culos que sean utilizables todav’a a comunidades u organizaciones locales que pueden emplear los materiales.  Se puede contactar librer’as locales u otros establecimientos de venta para comprar los libros y usar las ganancias para ayudar a pagar los servicios de la comunidad prove’dos por la biblioteca.